La Navidad en Belén, que según la tradición fue el lugar de nacimiento de Jesucristo, se celebra entre dos sentimientos.
Primero el de fiesta comercial y religiosa: a pesar de la inestabilidad política de la zona se calcula que 90.000 personas visitarán esta tierra santa para los cristianos. Para proteger a los peregrinos se ha desplegado la policía palestina por las calles de la ciudad.
Por otro lado con el deseo de conseguir un estado propio. 2011 ha sido el año en que la UNESCO ha admitido a Palestina como miembro.










